Es habitual, y no necesariamente malo, que se afronte el comentario dividiendo en varias partes el texto propuesto o explicando su estructura, pero ese procedimiento favorece que el análisis se convierta en paráfrasis, es decir, que el comentario se limite a repetir con otras palabras lo que ya dice el texto. Debe evitarse ese error. Aquí se parte de una interpretación general del sentido del poema, se delimitan los momentos fundamentales de su desarrollo teniendo en cuenta ese sentido y, cuando procede, se desciende a analizar los versos correspondientes a cada una de ellas.