Gracias a los trabajos mencionados, y a otros que sería largo mencionar, los antecedentes de la poesía de Bécquer son conocidos. En otro tipo de trabajo cabría desarrollar más el tema, sobre todo si pudiese hacerse alguna aportación original, pero, en un comentario como este, conviene no extenderse en él. Aunque no consta que Bécquer conociese aquellos textos, ha parecido importante mencionarlos porque coinciden con el poema que nos ocupa en una imagen fundamental; sin embargo, lo esencial no es hacer acopio de referencias, sino valorar si la rima XIV ofrece o no un desarrollo original de aquella: aquí se indica que los estudiosos citados coinciden en que sí y, partiendo de esa base, se propone una interpretación personal del tema.