Hay que ceñirse a lo que se pregunta; por eso, una
vez rota la página en blanco con la cuestión de las
generaciones, se hila inmediatamente con la cuestión
del modernismo.
Hay que ceñirse a lo que se pregunta; por eso, una
vez rota la página en blanco con la cuestión de las
generaciones, se hila inmediatamente con la cuestión
del modernismo.