Aquí estamos conectando la forma de narración con el contexto y con las lecturas críticas propuestas en el tema en lecciones sobre este texto, pero también en textos secundarios. La idea de la crítica política en la obra del grupo cubano de los “novísimos” aparece en diferentes fuentes secundarias como el prólogo a El viejo el asesino y yo de Iraida H. López (2009, xii-xiii) o en el artículo de Sánchez Becerril (2012, 93), pero es una noción que debemos manejar gracias a las clases y a las lecturas emprendidas con lo que la idea puede aparecer en un comentario propuesto en un examen en el que no tenemos acceso a bibliografía, sin necesidad de citar la fuente, pero sí diciendo algo como “como indican algunas críticas”, para distanciarse de la información y evitar dar la sensación de que la reflexión viene de nosotras mismas. Precisamente el análisis consiste en entender cómo está construido el texto y qué quiere expresar con esa construcción. O, dicho de otra manera, qué pretende hacer el texto (en este caso criticar ciertas actitudes del gobierno cubano, como sabemos por el contexto y los rasgos característicos de su generación que puede ser el caso) y qué herramientas discursivas utiliza para hacerlo. Pero la explicación tiene que estar bien fundamentada.

Te damos la bienvenida a LITTERA.

¡Muchas gracias por suscribirte a nuestro boletín de noticias!

Sólo queda un paso más, revisa tu cuenta de correo electrónico para activar tu suscripción.
(Revisa tu carpeta de spam si no encuentras nuestra email en tu bandeja de entrada).