Al igual que un comentario no puede ser meramente una lista de figuras retóricas, tampoco puede ser un análisis meramente lingüístico del tipo: (i) nivel léxico-semántico, (ii) campo sintáctico, (iii) nivel morfológico… Y ello por tres razones. Ante todo, no es un análisis lingüístico lo que estamos haciendo, sino interpretativo y literario, de modo que, si estudiamos aspectos como la sintaxis, no debemos hacerlo per se, sino infiriendo cómo esa sintaxis contribuye al estilo, la estética, la forma, el tema, etc. Además, no hace falta analizar todos los niveles: si el análisis morfológico no aporta nada a la interpretación, no hace falta explicar nada al respecto (aquí, por ejemplo, no se ha distinguido entre sustantivos, adjetivos, adverbios…). En este sentido, no se trata de enumerar aspectos de cada nivel, sino de explicar lo que aporta a la interpretación (aquí se ha señalado que hay palabras que refuerzan la idea de luz, esfuerzo, etc.).