Cuando se trata, como es el caso, de un autor/a que experimenta con la forma, conviene prestar atención a aspectos formales, no solo figuras retóricas, sino la gramática misma, pues puede aportarnos información tan interesante para el análisis como la semántica. Asimismo, leer el texto en voz alta es muy recomendable para captar las figuras de dicción y el ritmo interno del poema; si estuviéramos en una sala de examen, se puede hacer este ejercicio en voz baja.