Antes de finalizar el comentario, conviene dedicar uno o dos párrafos a realizar una valoración final y a exponer las conclusiones que se deducen del análisis llevado a cabo. A pesar de que a priori nos pueda parecer una tarea sencilla, resulta, con frecuencia, una de las partes más difíciles de redactar. Conviene, por ello, siempre que se pueda, hacer previamente una lectura del comentario y extractar las ideas centrales que creemos que deben aparecer en este apartado final.