Si no estamos plenamente seguros de la interpretación de una imagen, o nos encontramos ante un texto particularmente críptico, es recomendable emplear en el comentario fórmulas lingüísticas que den a entender que no estamos siendo determinantes en nuestro análisis, de manera que quien lo corrija pueda entender el origen de nuestra duda y considerar la propuesta que aventuremos.