Aunque no nos detendremos en el análisis métrico del texto, alguien puede haber percibido que los dos primeros periodos de la Parte I (vv. 1-4) eran endecasilábicos, mientras que el tercero (vv. 5-6) se compone de dos decasílabos, y el cuarto (vv. 7-8) es nuevamente endecasilábico. La libertad formal que caracteriza a los autores del 50 no implica necesariamente un rechazo a la métrica clásica, y este poema es un claro testimonio de ello. No obstante, podemos prescindir de señalar esto en el análisis, pues la métrica no siempre aporta información para interpretar un texto, como es el caso de este.