Después de localizar la acción del cuento en un contexto, nos centramos en el fragmento en concreto que vamos a analizar. Fijémonos en dos cosas. Por un lado, la información se va estructurando desde lo más general hasta lo más concreto. Es decir, primero hablamos de la generación y luego de la autora y su obra. La generación abarca muchos autores con muchas obras. A continuación, hablamos brevemente de la autora, que también ha escrito muchas obras. Posteriormente, de una sola de esas obras. Y, por último, de un fragmento de esa obra. Por otro lado, no se está haciendo un simple resumen de la obra o del fragmento, sino que se resaltan algunos rasgos esenciales, que responden a las preguntas periodísticas del ¿qué? ¿quién? ¿dónde? ¿cuándo? y ¿por qué?, con el objetivo de ubicar la acción. Con todo, lo importante va a venir después, cuando conectaremos la teoría con lo que vemos en el texto de ficción.