Aunque resulte difícil en una situación de tiempo limitado (como un examen), es útil dedicar unos minutos antes de terminar a repasar lo que se ha escrito, no solo para corregir posibles problemas de redacción y ortografía, sino para reflexionar sobre el comentario en su conjunto. A partir de esta reflexión, puede construirse una conclusión. Habitualmente, una conclusión viene a resumir lo que se ha dicho, lo cual, en una situación tipo examen, sirve para que la persona encargada de la evaluación pueda tener una foto de conjunto, y ello estratégicamente suele repercutir positivamente en la calificación. Ahora bien, es deseable que una conclusión sea algo más que un resumen, deduciendo de lo analizado algo distinto pero a la vez relacionado. En esta conclusión, se resumen primero lo que se ha estudiado en el comentario, pero se aprovecha para incluir detalles nuevos.