Conviene terminar con un párrafo de conclusión, por
dos razones: (i) por cohesión textual (igual que suele
haber un párrafo introductorio para romper la
página en blanco, debe haber un párrafo final para
cerrarla) y (ii) para resumir lo analizado. En este
párrafo se resumen breve, pero eficazmente, las
razones que responden a lo que se pide en la
pregunta; así, no queda lugar a dudas de que se ha
respondido a la pregunta y se ayuda al lector del
comentario a comprender el análisis desarrollado.

Te damos la bienvenida a LITTERA.

¡Muchas gracias por suscribirte a nuestro boletín de noticias!

Sólo queda un paso más, revisa tu cuenta de correo electrónico para activar tu suscripción.
(Revisa tu carpeta de spam si no encuentras nuestra email en tu bandeja de entrada).