El análisis formal no puede (i) ser meramente un listín de figuras retóricas, sino que deben explicarse e interpretarse (es mejor analizar pocas figuras y explicarlas en profundidad, que hacer una lista extensa sin interpretarlas), ni puede (ii) referirse a figuras retóricas en general, sino que deben centrarse en la estética concreta del texto. En este caso, como se ve, (i) en vez de dar una lista de figuras, se habla de una sola (metonimia), se explica en detalle, se le da un sentido en relación con el tema y se relaciona con los principios propios de su estética (incluyendo la recuperación de la retórica clásica) y, también, del contexto histórico (el debate entre reaccionarios e ilustrados). Nótese que, aunque la explicación incluye una mención a la retórica clásica, no se requiere ser un experto en eso. No se ha explicado qué técnica retórica es la que usa Jovellanos, ni tan siquiera se ha afirmado que sea del todo seguro. Lo importante es mostrar la capacidad para ver la estrategia de Jovellanos para invertir el argumento (sin necesidad de saber cómo se llama esta estrategia retórica) y decir, sin más detalles, que probablemente está siguiendo la retórica clásica (no es preciso saberlo con total seguridad, especialmente en el contexto de un examen, porque el objetivo no es hablar de retórica clásica; ahora bien, si fuera un comentario retórico, entonces sí sería necesario saber esta cuestión y analizarla en detalle).