La anadiplosis, también conocida como reduplicación o conduplicación, es una figura retórica que consiste en la repetición de la última palabra de un enunciado (frase, verso o cualquier otra unidad lingüística) al principio del siguiente. Se sitúa dentro de las denominadas figuras de dicción por repetición en contacto. Con este tipo de repetición se consigue un efecto de encadenamiento del discurso, reforzador del ritmo, que enfatiza los términos repetidos y despierta claramente la capacidad evocadora de los mismos. Con una anadiplosis acaba Góngora en el soneto “De la brevedad engañosa de la vida”:
Mal te perdonarán a ti las horas,
las horas que limando están los días,
los días que royendo están los años.
Y con ella empiezan los conocidos versos de Antonio Machado:
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.