La anáfora es una de las figuras de repetición más habituales. Consiste en la repetición a distancia de una palabra, o de varias, en posición inicial de versos o enunciados consecutivos. Esta repetición tiene un fuerte efecto enfático, acumulativo y rítmico. Su ubicación al principio de la unidad lingüística refuerza su carácter dinamizador e impulsor de la frase. Es muy frecuente en poesía, pero también en prosa y en el discurso oratorio. Como ejemplo, recordamos los primeros versos del poema “Me sobra el corazón”, de Miguel Hernández, que repiten anafóricamente la palabra “hoy” para marcar el tiempo presente de la emoción poética:
Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.