El quiasmo es una figura sintáctica que designa la disposición cruzada o en aspa de dos unidades simétricas relacionadas entre sí. Estas pueden ser palabras sueltas o agrupadas. Sus posibilidades de realización son muy variadas, pero lo característico es que la segunda parte aparece siempre en orden inverso a la primera, y esto llama la atención de quien lo escucha o lee, que repara en su artificio. Calderón hace un quiasmo en el verso: “de tantas rocas y de peñas tantas”, en el que invierte el orden gramatical de adjetivo + sustantivo. El quiasmo es muy utilizado en poesía. Pueden emplearse o no las mismas palabras y el cambio de orden puede conllevar un significado contrario, como en
Cuando quiero llorar no lloro y
a veces lloro sin querer
Es fácil recordar este procedimiento por su etimología griega, asociada a la letra X y al reflejo de una imagen en el espejo. Por eso algunos autores lo llaman también especularidad.