El encabalgamiento es un recurso estilístico que desafía, en cierto modo, las expectativas de los lectores u oyentes sobre las pausas posteriores al final de cada verso. Es un recurso por el cual el final de una unidad de sentido no coincide con el final de un verso, dividiendo una frase normalmente cohesionada en dos versos distintos. Se produce un desajuste entre la pausa versal y la pausa de sentido. Produce efectos estilísticos como énfasis, sentidos humorísticos o dobles interpretaciones, como en los siguientes versos de Blas de Otero: “Hombro a hombro, hasta ver un pueblo en pie / de paz, izando un alba”. Puede llegar a romper incluso una palabra en dos partes, como en estos versos humorísticos de Bretón:
En Cacabelos un chulo
acaba de descubrir
la cuadratura del cir-
culo.