Las figuras retóricas son ciertas manipulaciones expresivas que rompen el uso habitual de la lengua sin perder su propiedad. Esta manipulación se realiza sobre todo por medio de la adición, supresión o cambio de orden de elementos verbales en sus distintos niveles (sonidos, palabras, frases…). Las figuras y los tropos son componentes esenciales del ornatus retórico que recomendaban los clásicos, aquella cualidad de la elocución que embellecía y hacía más persuasivo el lenguaje para captar la atención de oyentes y lectores. Los griegos llamaban a la figura schema, que significaba ‘forma’, subrayando así la idea de adorno o ropaje de estilo. Los clásicos hablaron de figuras de dicción o palabra y de pensamiento o sentencia, pero su número, naturaleza y usos es amplísimo.