En teoría narrativa, se suele distinguir entre historia, relato y narración. Le historia, también llamada fábula o diégesis, está formada por el conjunto de los hechos que se cuenta. El relato es la disposición de esos hechos, y se conoce también como intriga porque sirve para captar el interés de la persona. Por último, la narración es el acto mismo de contar, y se refiere al lenguaje empleado. Por ejemplo, la historia, fábula o diégesis puede estar constituida por tres acciones de María: abrir la puerta, salir de casa y caerse por las escaleras. En el relato, la intriga se puede conseguir invirtiendo el orden cronológico y reduciendo el número de acciones, si se dice que María se cayó por las escaleras al salir de casa. Para contar esta historia, la narración se vale de estas u otras palabras, pudiendo variar la voz narrativa, el registro idiomático y el estilo. Así, un amigo de María puede contar la historia en segunda persona, en conversación con ella, expresando sorpresa: Es increíble que te hayas caído por las escaleras al salir de casa.