Compuesta por el prefijo griego para- (‘junto a’) y ónoma (‘nombre’), la paronomasia designa la pronunciación muy parecida de dos palabras próximas que tienen distinto significado. Es lo que ocurre con apto y acto, en cuya pronunciación solo hay un sonido distinto. La semejanza de los términos y la leve diferencia que los distancia en esta figura de repetición fónica llama la atención del receptor. Así lo apreciamos en los versos de Blas de Otero:
Cuerpo de la mujer, fuente de llanto
donde, después de tanta luz, de tanto
tacto sutil, de Tántalo es la pena.Suena la soledad de Dios. Sentimos
la soledad de dos. […]
La relación paronímica entre tanto y tacto, tanta luz y Tántalo, Dios y dos no solo nos sorprende, sino que potencia su carga semántica y acentúa las conexiones entre estos términos.