Alfabetico
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RETICENCIA

Por Rosa M.ª Aradra Sánchez

El término reticencia está compuesto por el prefijo latino intensificador re- y el verbo tacere, que significa ‘callar’. La encontramos cuando el autor suprime una parte del discurso a causa de su gravedad, dificultad o por delicadeza. La retórica la estudia como figura de pensamiento por supresión y en el texto escrito se refleja con puntos suspensivos. Quevedo nos regala un magnífico ejemplo de reticencia cuando escribe: “¡Ay, Floralba! Soñé que te … ¿Dirélo? / Sí, pues que sueño fue: que te gozaba”. En este caso, la confesión interrumpida del sueño erótico potencia la carga semántica de lo silenciado (soñé que te…) y abre las puertas a la imaginación del receptor, que queda a la expectativa de lo que sigue a continuación.