El concepto de teatro posdramático fue acuñado por Lehmann en su libro Teatro posdramático. Bajo esta catalogación se incluyen aquellas realizaciones teatrales que, desde la segunda mitad del siglo XX, reaccionan contra la hegemonía del texto, es decir, contra el imperio de la textualidad en el estudio del teatro. La preeminencia del texto espectacular en el teatro posdramático sitúa los elementos escenográficos en primer plano y aproxima la práctica teatral a un poema escénico que se compone de recursos heterogéneos, con nuevas estructuras formales, lenguajes híbridos centrados en lo visual y el cuestionamiento de la visión tradicional sobre los géneros literarios. Surge así una práctica performativa marcada por la ausencia de jerarquía entre los signos escénicos, lo que dará lugar a tensiones y ambigüedades que desafiarán los límites de la representación.